enero 28, 2006

XXIII - Buenos días - dijo el principito.
- Buenos días - dijo el mercader.
Era un mercader de píldoras perfeccionadas que aplacan la sed. Se toma una por semana y no se siente más la necesidad de beber.

- ¿Porqué vendes eso?- dijo el principito.
- Es una gran economía del tiempo. Los expertos han hecho cálculos. Se ahorran cincuenta y tres minutos por semana.
-Y, ¿qué se hace con esos cincuenta y tres minutos?

- Se hace lo que se quiere...

[ Yo, se dijo el principito, si tuviera cincuenta y tres minutos para gastar, caminaría muy suavemente hacia una fuente...]